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En Nuestros Días

Las flores de cerezo se han caído. Cada uno de los pétalos es un trozo de mi amor. Incluso ahora, sigo soñando con poder verte esta primavera. Las flores de cerezo se están dispersando.
Desde la ventana del tren yo podía ver el rastro de aquel día en el que en un gran puente nos conocimos. La hora de que nos graduáramos llegó y tú te marchaste de la ciudad. En la colorida ribera, busco vivir de nuevo aquel día.
Nuestros caminos se separaron y aquella bonita primavera llegó a su fin. Mi futuro es como una flor de cerezo, eso me hace sentirme asustado. Este año, de nuevo, las flores de cerezo se ven caer, dentro de mi corazón puedo oír tu voz.
Lo primero que te escribí en la carta Fue “estoy bien”. Has notado que era una pequeña mentira, ¿verdad? Incluso en la ciudad es primavera. Las flores han regresado otro año más.
Estos días los voy a pasar sin ti, pero gracias a eso, maduraré. ¿Olvidaré todo? “Te amé”.
Entre mis manos tengo pétalos de una flor de cerezo. Ahora, la primavera abriga a mi solitario amor. Aquellos días en los que deseé volver a revivir aquella primavera junto a ti desaparecerán en el cielo.

Sucumben al silencio


       La tensión entre los dos parecía un volcán a punto de hacer erupción, las palabras ya no existían, todo era gestos mas la cordura había perecido. Antes de esto sus últimas palabras fueron las peores –no vuelvas a hablarme como si todavía te importara– nunca creí escuchar esas palabras, fue algo aterrador oír al amor de tu vida creer que ya no le querías, un infierno que no daría a nadie. Me fui hacia la cocina y prepare un café lo más cargado que pude. Lograr cambiar las cosas ya no sería fácil, continuaba a la idea de que le era infiel, que tenía algún tipo de romance con otra mujer. No alcanzaba a ver después de su nariz, que no existía nadie, que todo mi tiempo lo ocupaba en innovar cosas que la hicieran sentir más enamorada de mí, en confeccionar un plan de vida distinto al resto de las personas, un plan que nos dejara amarnos por toda la eternidad. Me sentía sombrío, era como si una nube espesa, cargada de malas vibras estuviera flotando encima de mí, como si el mundo fuese a terminar en aquel momento. Entonces lo sentí, aquel vacio en mi pecho del cual nunca podre olvidar, sentí como si me estuvieran arrancando las entrañas, como si la vida se me fuera del cuerpo. Mi corazón comenzó a latir de una forma inexplicable, a tal velocidad y con tal fuerza que presentía que saltaría de su lugar hacia la alfombra. En un segundo creí verme en el piso llorando como un bobo, con tal magnitud que mis gritos podrían haber quebrajado los cristales, pero no. Estaba allí. En el sofá de la sala de estar, meditando la forma de hacerle comprender que no pasaba nada, y cuando por fin tuve el valor de dignarme a subir a la habitación y hacerle entender, la vi. Estaba boca abajo en la cama, rendida como si se hubiera dormido. Pero no, la orilla de la cama estaba de un color abrumador, de una manera que el llanto que pude predecir comienza a aflorar. Se suicido. Se quito la vida. Dejándome solo, culpándome de no haberle dicho en el momento que todo era causa de su imaginación, de sus celos enfermizos, de su continua locura en creer que podría dejar de apreciarla. Quise saltar por la ventana, pero cometer lo mismo que ella no sería lo correcto, quedaría mucho peor. La tome y acomode en la cama, puse la sabana hasta su cuello, como si estuviera durmiendo, fui hacia el baño, me asee y luego fui y me dormí con ella en el sueño eterno de la vida. Donde nadie podría separarnos nunca, ni los celos, ni peleas, ni nadie… nadie.

Adios Soledad!

Te amo tanto que te he hecho daño, estoy confuso.
Mi alma nació cuando juntamos nuestras mejillas.
Siempre tengo ganas de verte.
¿Qué tengo que hacer para poder ver tu bondad?
Abrázame fuerte de nuevo,
Quiero oír latir tu cálido corazón.
Adiós, soledad, hasta mañana.

Aunque sea aún un niño, puedo darte todo lo que me pidas.
Quiero ofrecerte mi mano, que no esconde nada.
Aún tenemos que despedirnos del blanco alba.
Adiós, soledad.
¿Por qué he sido capaz de encontrar a alguien tan importante para mí?
Mientras unimos fuertemente nuestros dedos,
Veo que nuestros sueños han desaparecido en la tristeza.
Adiós, soledad.
Porque ya no estaré nunca más solo cuando amanezca,
Estaré junto a ti.

Porque te amo tanto, estoy aquí a tu lado, protegiéndote.
Por estar unido a ti,
Me alegra estar vivo.

Suerte / Segundo Capitulo / Ondas Deslumbrantes



Aquel día comenzó de lo mejor. Cristina comenzó el día entre ensayo y ensayo, imaginaba como seria presentarse en un lugar donde nadie te conocía, donde podías ser tu misma, donde lo que hicieras no lo reprocharía nadie. Me levante y prepare mis cosas, dentro de una hora tendría que estar en la sala de ensayo que nos facilitaba un hotel cercano. Con las demás integrantes del grupo, preparamos una coreografía fenomenal, nos demoramos poco mas de 2 horas en poder tenerla armada y aprendida, ahora faltaba afinar algunos detalles. Baje a tomar desayuno, Cristina ya se había marchado, pues tenía una entrevista en una radio y después en una televisión local, las chicas estaban sentadas en la mesa, había jugo, tostadas y galletas.
– ¡Hum! Todo un festín– con eso no alimentabas ni a un pájaro, pero bueno la dieta era estricta y no podíamos subir ni un mísero gramo. Comí tan rápido como pude, ya que las demás me llevaban ventaja, fui por mis cosas a la alcoba y nos fuimos.
Ya en la Ban, miraba los lugares hermosos que había alrededor, la playa se veía tan serena, el cielo era azul, nada de viento y pocas nubes.  En un parque cercano había gente disfrutando del maravilloso día. Niños con volantines, parejas en romance, abuelos descansando y pajarillos jugando entre arboles. Entramos en lo que era el centro de la ciudad, estaba atestado de gente y parecía que caminaban a empujones, se podía ver una variedad inmensa de negocios de comida rápida, unos cuantos de ropa y algunos otros cibers cafés, doblamos en la esquina próxima y ahí estaba, un hotel de 5 estrellas, inmenso y con muchas banderas de distintos países en la azotea del primer piso. Afuera un hombre esperándonos, nos dio la bienvenida y nos enseño el lugar que ocuparíamos. Un salón forrado en espejos, con un piso genial, podría haber danzado allí toda la vida. Partió la música y entonces mis pies reaccionaron solos al ritmo y comencé a moverme.
Bailamos al menos una hora y un cuarto, cuando  por fin llego Cristina, descansamos un poco, ya que ella también venia agotada. Nos hablo de su entrevista, dijo:
–Atroz, me duelen los pies, y más encima en la Radio-Emisora había un tipo que no me quitaba los ojos de encima. Por lo menos en el canal de televisión, fue todo más apacible y no me bombardearon con preguntas. Por favor descansemos un rato más y volvemos a lo nuestro–
La escuchamos un rato, y después mientras hablaba con las demás chicas, me puse los audífonos y prendí mi MP4. Busque alguna canción sin tanto ritmo para poder relajarme y poder salir un poco de mi vida cotidiana. Entonces llegue a Decode en versión acústica, me encanta este tema, lo encuentro precioso, así comenzó a tararear la letra con la música en mis oídos y sin escuchar al resto del mundo. La debo haber cantado varias veces ya que no sentía el tiempo y la canción se me hacia corta. Sentí unas palabras lejanas a las no puse atención y continúe cantando. Pero al momento un dolor en el brazo me hizo reaccionar, Lauri me había pegado un coscorrón, (Ella era una tipa ruda, apasionada, pero lo que más destacaba de ella era su permanente alegría. Siempre te recibía con una sonrisa en los labios y llamaba tu atención con caras graciosas, y aparte de eso le apasionaba el baile, se desvivía por hacerlo) el tiempo había volado, y era hora de volver a ensayar.
–Anastasia– dijo Lauri con un grito.
–Ya voy, ya voy– y me desperece antes de ponerme de pie.
–Date prisa, que quiero irme luego a casa– grito Cristina desde el fondo.
Así paso el rato entre pasos, ritmo, baile y canto. Me encantaba todo eso pero había veces en que solo quería desaparecer y ver las nubes o las estrellas o algo así. Todo salió a la perfección, estábamos muy animadas y contentas. Ahora solo bastaba esperar que llegara la función en la noche.
Acudimos nuevamente a la Ban, comentando lo bien que había ocurrido todo y lo fantástica que era la nueva coreografía, felicitamos a Cristina por haber mejorado en el canto y nosotras reíamos al ver que por primera vez todo salió perfecto. El lugar por donde llegamos ya no era el mismo. El sol se había ocultado hace poco rato y la oscuridad cubría los lugares en que la luz de la calle no alcanzaba ya no había tanta gente en las calles, pensé que se debería a que era hora de la cena. Vimos el Hotel y suspiramos por relajo, bajamos de la Ban, subimos a nuestro cuarto, ordenamos nuestros vestuarios, nos duchamos y siguiente a todo lo que tuviéramos que hacer comimos, aunque los nervios ya no nos dejaban de molestar y nos quitaban el apetito. Las 2 canciones que presentaríamos estaban listas y faltaba poco para tener que irnos hacia “Salvavidas” la Discoteca en donde nos presentaríamos.
Sonó el teléfono, y contesto Sarah. (Ella era prácticamente la niña mimada del grupo, le gustaba sentirse la más pequeña y más querida, tenía un carácter tierno pero si se enojaba era como un demonio, también amaba la danza, pero por igual, le gustaba el canto, aunque no cantaba tan bien como Cristina)
– ¿Si?, OK, en un momento estamos allá– Contesto alegre. –Chicas llamaron de la discoteca y que era hora de irnos, para preparar todo allá antes de abrir– ya ahora estaba emocionada.
–Bueno– dijo Cristina. – ¡TOMEN SUS COSAS, QUE NOS VAMOS! – dijo con un pequeño gritito de júbilo. –Anastasia, Lauri, Sarah, No Olviden de llevar sus maquillajes– Ya más tranquila.
Entonces tomamos todo como pudimos lo metimos en la Ban y nos fuimos.
Ya en la discoteca, las luces prendían por todos lados la atmosfera, el Dj, sin gente ya colocaba música y probaba la amplificación, un señor medio calvo nos recibe en la pista y nos dice:
                –Ola preciosos ángeles, las estaba esperando– dijo con voz amable el dueño.
                –Genial, estamos listas para actuar– le respondió Cristina.
                –Entonces les mostrare su camerino, síganme–
El camerino no era muy grande, pero estaba bien equipado con espejos, baño y sobre todo… cabíamos las 4 perfectamente. Comenzamos a sacar todo el equipo rápidamente para ir luego a hacer la prueba de sonido. Todo era emoción en aquel momento, nos presentábamos en un lugar desconocido, aunque todo era agradable los nervios no dejaban de molestarme.
Al rato, volvió el dueño y nos dijo que el escenario estaba listo. Ordenamos un poco nuestras cosas y salimos en dirección del escenario. Las luces recorrían el lugar al ritmo de la música, le entregue la música al Dj y corrí a posicionarme en mi puesto. La primera canción era pop con algo de ritmo Hip-Hop. Comenzó y con ello nuestro show. Bailamos como nunca y Cristina tuvo una voz melodiosa que en el tiempo que llevaba con ella no había escuchado.
La prueba termino y volvimos al camerino a esperar la hora. Estaba algo más tranquila puesto que el ensayo salió bien. El dueño del local entro a felicitarnos y decirnos que estaba todo genial. Que ya faltaba poco menos de una hora para abrir. Así saque la cuenta de que dentro de una hora y algo salíamos al escenario.
Fuimos por unas copas a la barra para pasar los nervios, y luego a encerrarnos hasta la hora del show.
La música comenzó a sonar más fuerte y eso denominaba que la discoteca ya había abierto las puertas, se escuchaban murmullos de mucha gente dentro y eso me ponía nerviosa otra vez. Entro Andrés el dueño de la Disco y nos dijo que ya era hora.
–Muy buenas noches amigos Salvavidas. Esta noche tenemos un show preparado para ustedes– anuncio Andrés. – esta noche, nos dejaremos llevar por la belleza, seducción y resplandor de… “¡LAS INTREPIDAS!”
Salimos a escena. Había mucha gente, me atrevería a decir que más o menos unos quinientos espectadores aproximadamente, Cristina tomo el micrófono y se dirigió a los expectantes.
–Hola a todos, esta noche trajimos algo especial para ustedes– dijo con gran emoción.
Entonces comenzó la música, la gente comenzó a aplaudir y gritar, se acercaron al nosotras unos pocos y el resto bailaba.
De pronto veo una cara entre la multitud, una cara que no dejaba de mirarme, una cara que me daba seguridad y me emocionaba mucho ver. No sabía quién era, pero me gustaría averiguarlo. Baile como nunca antes lo había hecho tratando de provocar a aquel tipo que no conocía. Seguí mirándole y abrazando con la mirada. Entonces termino la música. Y con ello nos fuimos al camarín donde luego saldríamos a nuestra Ban que nos esperaba. No podía dejar de pensar en aquel chico que posaba sus ojos en mí. Cuando de repente Cristina me dice:
–Lo viste, viste como me miraba– con la cara roja de cansancio.
Entonces mi ilusión se desplomo por completo, a lo que añadí:
–No, no me fije en nadie– mintiéndole para no mostrar que también lo había visto.
–Era precioso– a lo que Sarah respondió.
–Acostúmbrate, veremos muchos como el por allí o por acá– y rio al terminar.
Entonces cristina comenzó a describirlo y comprendí que no hablaba del mismo chico de quien me había fijado yo.
–Era alto, guapo, de ojos verdes y estaba muy bien vestido, su pelo ondulado, bailaba cuando se movía al ritmo de la música. Era genial– entonces yo salte de emoción y le dije:
–Ah, sí, si lo vi– otra mentira, solo me había fijado en aquel chico que me tenía pasmada.
–No era hermoso– volvió a decir.
–Sí, un tanto– le respondí.
Entonces entro nuestro chofer y nos dijo que la Ban estaba esperándonos para partir al hotel. Mientras salíamos se acerca Andrés y nos dice:
–Chicas, causaron mucha emoción, podrían venir mañana a hacer show otra vez– a lo que Cristina con emoción anuncio que sí. Entonces, Él nos dio las gracias y que volviéramos a la misma hora, subimos a la Ban y nos fuimos a casa.
Ya en mi cuarto no dejaba de pensar en él, en cómo me miraba y si algún día volvería a verlo, y mientras pensaba y pensaba me dormí, eran casi las seis de la mañana y ya no daba más del cansancio. 

Wallpapers TOKIO HOTEL

ALGUNOS WALLS ECHOS POR MI!






Monsoon eL.STeak Karaoke/Instrumental Version

Hace algún tiempo, hice este instrumental de Monsoon, Tema de Tokio Hotel el cual no es igual al original, pueden encontrar vídeos en Youtube de la versión, tanto como en el CD "Tokio Hotel Karaoke CD" que subí a Taringa y luego lo empezaron a repartir por toda la red... espero les guste y disfruten tanto como yo...













Mi Primo Mostrando Su Arte en Doblaje!

MARQITO DY - EN SUS MARCAS LISTOS FUERA...


MARQITO DY - MACHETE...

MARQITO DY - DADDY YANKEE IMPROVISANDO EN RADIO ACTIVA

MARQUITO DY - EL RITMO NO PERDONA...

OJALA LES GUSTEN TANTO COMO A MI ^^

Suerte / Primer Capitulo / Olas En Cadena

Teníamos gustos distintos, él amaba el surf, podía estar todo el día en el mar montando olas; en cambio yo me dejaba llevar con la fotografía, muchas veces le tome fotos muy buenas surfeando. Pero a pesar de los gustos distintos éramos los mejores amigos que podría haber.

Esa tarde, habíamos quedado de ir al centro porque Christopher quería comprar una tabla nueva; y yo, quería comprarme una camisa. Él estuvo al menos una hora tratando de escoger una tabla y cuando creía que nos íbamos porque camino hacia mí, me dijo: –Nicolás. No me gusta ninguna, podemos ir a otro lugar–. Me salía humo por las orejas, pero bueno. El próximo lugar donde iríamos estaba justo al lado de la tienda que quería visitar, así que mientras el escogía su famosa tabla, (a lo cual yo las veía todas iguales) yo compraba mi camisa. –Llegamos– le dije –voy al lado, te busco a lo que termine– Él solo asintió con la cabeza.

Entre a la tienda y era un caos, había llegado un camión de mercadería nueva y la ropa estaba tirada por doquier. Luciana la encargada de la tienda me miro con una sonrisa en su rostro, y muy amable dijo –Hola Nico, en que puedo ayudarte– me pegue un momento en sus hermosos ojos azules y luego respondí con prisa –Bueno, necesito una camisa nueva- ella volvió a sonreír –Recién hoy han llegado unas muy bellas. Sígueme– debí parecer un tonto en la forma que la miraba, así que comencé a desviar los ojos a cualquier otro lado para distraerme y no mirarla tanto, me llevo hacia donde estaba la mercancía nueva, me sentía como Chris, mucho que ver y no sabía que escoger. Tarde menos que lo que él había tardado, puesto que no me costó mucho encontrar algo a mi estilo. Algo formal, pero a la vez atrevido, solo yo me entendía. Luciana me pregunto si ya había decidido, y yo respondí. Entonces me dirigía a la caja a pagar, cuando ella me dice – ¿Qué harás el sábado por la noche? – Pensé un rato, y luego dije –nada– no se me podría haber ocurrido una mejor respuesta, que tonto. Entonces ella pregunto –te gustaría que saliéramos– y quede un poco atónito, puesto que no me lo esperaba –sí, me encantaría poder salir contigo– así que después de darme una sonrisa me dijo –entonces, a las 8 ¿te parece? – asentí con una sonrisa, necesitaba babero literalmente, entonces tome mis cosas y salí como flotando en el aire.

Me fui a buscar a Chris, y al encontrarlo por suerte ya había escogido, me pregunto por mi compra, se la mostré y me la arrebato de las manos, –es para mí– me dijo, le negué y me respondió que era un apretado, entonces le dije –a, tú me has comprado una tabla entonces– se quedo pensativo y luego me hablo –quédate con tu camisa mejor– me la devolvió y le pregunte si nos íbamos, tomo su tabla, se despidió del atendedor y caminamos hacia mi casa.

Al llegar, nos encerramos en la pieza y comenzamos a planear que haríamos para salir al anochecer. Entonces planeamos un rato y quedamos en ir a dar una vuelta por el centro y luego nos iríamos a la discoteca más cercana, ya que por el camino vimos unos flyers de un show que se daría en aquella discoteca por nombre “Salvavidas” trataba de una cantante naciente de una ciudad continua, que se había trasladado a esta ciudad.

Así después de esperar la hora de apertura, entramos a la disco, estaba repleta de gente, las luces tenían un color cálido entre verdes, rojos y amarillos eléctricos, la música estaba genial. De a poco la gente comenzó a entrar a la pista, parejas de todos tamaños, contexturas y estilos. Me fije un rato en como bailaba toda esa gente y luego comencé a recorrer el lugar con la mirada. El lugar tenía un aspecto muy vivo, las paredes estaban pintadas con muchas formas de colores: estrellas, rombos, círculos, puntos, flores, nubes, líneas, etc. Camine hacia la barra mientras Chris conversaba con una amiga con quien se encontró, pedí una cerveza y mientras me la bebía prendí un cigarrillo, pensaba a qué hora seria el show de aquella chica, ya que tenía muchas ansias de verla, dado que nunca presencie un show de ella.

De un momento a otro las luces se extinguieron, dejaron solamente el corta imagen, en el escenario se veían varias siluetas, pero no alcanza a distinguir, busque un lugar más cercano en donde poder ver mejor, quede al medio de la pista, comenzó la música, era tipo pop, comenzaron a parpadear todas las luces en todas direcciones, entonces al fin la vi, pero no me fije en la cantante si no en una de sus bailarinas, dotaba de una gran belleza, tenía el cabello oscuro, la piel blanca y una sonrisa inigualable. Me olvide por completo de Luciana en aquel momento, sentía nervios por todo mi cuerpo, y lo único que quería era acercarme más. La gente comenzó a bailar, era un ritmo contagioso, pero yo solo me fijaba en aquella mujer que me había robado el alma. Chris llego a mi lado, me hablo, pero no preste atención, luego me tomo del hombro y me giro para que lo escuchara, me dijo –no puede haber tan belleza en el mundo que se le compare, tiene una voz angelical, me sube a las nubes como cual globo de aire caliente– en ese momento supe que hablaba de la cantante y no de las bailarinas.

Termino su actuación y me veía en la necesidad de hablar con ella, pero al acabar su show se dirigieron emocionadas a su camerino, todos en el lugar les aplaudían mucho, su show fue increíble, tenían mucho talento.

Comenzó la música romántica, y eso era señal de que se acababa la noche, quede muy inquieto, quería hablarle pero no sabía cómo, ya se había marchado, y no quería parecer un sicópata siguiéndola. Comenzó a hablar el animador de la disco, y nos dio las buenas noches y la música paro. Todo había terminado, no había podido hablarle, si quiera sabía si me habría tomado en cuenta, pero a lo mejor era solo el efecto del alcohol me dije, así que nos marchamos.

Al llegar a casa, fui directo a mi cama, eran las 6:38 de la madrugada, estaba amaneciendo y estaba muy cansado, no dejaba de pensar en ella, tenía su imagen moviendo su cuerpo tan ligeramente que cada paso agitaba mi corazón. De a poco comete a caer en el sueño hasta que ya no vi nada más y mi cuerpo se rindió por el cansancio.

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